Una ventana al pasado vitivinícola: nueva muestra revela los secretos de los lagares rupestres de Gran Canaria
El municipio de Villa de Moya se ha convertido en el primer destino insular de la exposición itinerante «Arqueología del vino en Gran Canaria», una iniciativa del Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria que rescata del olvido uno de los tesoros etnográficos más fascinantes y menos difundidos del archipiélago: los lagares labrados directamente en la roca, testigos mudos de siglos de cultura vinícola tradicional.
La inauguración oficial tuvo lugar en la fachada de la Casa de la Cultura de la Villa de Moya, con la asistencia de autoridades locales e insulares. Encabezaron el acto el alcalde Raúl Afonso, el vicepresidente segundo del Cabildo y consejero de Presidencia y Movilidad Sostenible Teodoro Sosa, el director insular de Patrimonio Histórico Juan Sebastián López, el concejal de Cultura Octavio Suárez, y el doctor en Arquitectura Javier Solís, cuya tesis doctoral sobre el diseño constructivo de prensas y lagares canarios constituye la base científica de la muestra.
«El patrimonio histórico no solo debe conservarse, sino también divulgarse y compartirse con la ciudadanía. Esta exposición nace precisamente con ese objetivo: poner en valor un legado etnográfico y cultural único, vinculado a la historia del vino en la isla, y hacerlo llegar para que todos puedan conocerlo», afirmó Teodoro Sosa durante su intervención.
Tras su paso por la sede del Cabildo de Gran Canaria, Villa de Moya acoge ahora esta propuesta divulgativa que, a través de un conjunto de lonas informativas y un folleto explicativo detallado, invita a los visitantes a sumergirse en el paisaje modelado por la vid durante generaciones: laderas cubiertas de parrales, bodegas centenarias, infraestructuras de prensado y un rico acervo inmaterial que engloba desde técnicas de cultivo hasta tradiciones festivas ligadas a la vendimia.
El legado oculto de las piedras: lagares excavados en la roca
La exposición dedica una atención preferente a los lagares rupestres, estructuras talladas directamente sobre el sustrato geológico de la isla. Estos elementos representan algunas de las instalaciones industriales más antiguas que se conservan en Canarias y demuestran la extraordinaria capacidad de las comunidades campesinas para adaptarse al terreno y aprovechar al máximo los recursos disponibles sin necesidad de grandes construcciones.
Entre los ejemplos más destacados que se exhiben figuran:
- Los lagares monumentales del barranco del Caidero, en San Bartolomé de Tirajana, verdaderas obras de ingeniería primitiva talladas en la piedra volcánica.
- Las Cuevas de Ortega, en Las Palmas de Gran Canaria, donde el mosto obtenido tras el pisado de la uva era conducido mediante canales hasta enormes silos subterráneos para su fermentación controlada.
- Las pequeñas estructuras de carácter familiar diseminadas en múltiples fincas de la geografía insular, concebidas para el autoconsumo y que reflejan la escala doméstica de la producción vitivinícola tradicional.
Para quienes deseen profundizar en el contexto histórico y técnico de estas construcciones, existen publicaciones especializadas que analizan la evolución de las técnicas de vinificación en Canarias y su impacto en el paisaje cultural.
Más que vino: un patrimonio que define la identidad insular
El contenido de la muestra subraya cómo el cultivo de la vid no solo ha generado un producto económico, sino que ha configurado durante siglos un paisaje cultural singular. Las laderas aterrazadas, los caminos de acceso a los bancales, las bodegas excavadas y los propios lagares rupestres conforman un ecosistema patrimonial que entrelaza lo material con lo inmaterial: desde las canciones de vendimia hasta los métodos tradicionales de elaboración que aún perviven en algunas explotaciones familiares.
El doctor Javier Solís, autor de la tesis que inspira la exposición, destaca que estos lagares representan «la memoria constructiva de una sociedad que supo leer el territorio y esculpir en la roca las herramientas necesarias para transformar el fruto de la tierra». Su investigación ha identificado más de un centenar de estas estructuras repartidas por toda la isla, muchas de ellas en estado de abandono o degradación, lo que da mayor urgencia a iniciativas de puesta en valor como esta exposición.
El alcalde Raúl Afonso subrayó durante la apertura que «esta exposición nos permite descubrir y valorar una parte de nuestro patrimonio que, en muchas ocasiones, pasa desapercibida, pero que forma parte de la historia y de la identidad de Gran Canaria. Desde la Villa de Moya seguimos apostando por acercar la cultura y el patrimonio a la ciudadanía y por generar espacios que inviten a conocer y preservar nuestro legado».
Un viaje didáctico a través de la historia del vino
Además de los paneles gráficos, los asistentes pueden llevarse un folleto que resume los principales hitos de la viticultura en Gran Canaria desde la llegada de los primeros colonos europeos hasta la actualidad. Este material didáctico incluye mapas de localización de los lagares más emblemáticos, ilustraciones de los procesos de prensado y fermentación, y referencias a las variedades de uva autóctonas que han sobrevivido al paso del tiempo.
La muestra también dedica un espacio a la etnografía del vino, recogiendo testimonios orales de antiguos viticultores y imágenes históricas que documentan la vendimia en distintos puntos de la isla durante el siglo XX. Este enfoque permite conectar el pasado con el presente y evidenciar cómo, a pesar de la modernización del sector, muchas bodegas actuales siguen empleando lagares tradicionales rehabilitados para elaborar vinos de autor.
Para los interesados en el arte de la cata y la cultura enológica, existen guías completas sobre los vinos de las Islas Canarias que complementan la experiencia expositiva con conocimientos prácticos sobre variedades, denominaciones de origen y maridajes.
Villa de Moya, nuevo epicentro cultural de la isla
Con la acogida de «Arqueología del vino en Gran Canaria», Villa de Moya refuerza su posición como referente cultural del norte de la isla. El municipio ha apostado en los últimos años por albergar exposiciones de alto valor patrimonial y por generar sinergias con instituciones insulares para acercar a la ciudadanía contenidos que de otro modo quedarían circunscritos al ámbito académico o a los grandes centros urbanos.
La muestra permanecerá abierta al público durante varias semanas en la Casa de la Cultura, con horario de visita gratuito. Se prevé que, tras su estancia en Villa de Moya, la exposición continúe su itinerancia por otros municipios de la isla, contribuyendo así a que el legado de los lagares rupestres sea conocido y valorado por el mayor número posible de canarios y visitantes.
Esta iniciativa del Cabildo de Gran Canaria se enmarca en una estrategia más amplia de protección y difusión del patrimonio etnográfico, que incluye la restauración de varios lagares emblemáticos y la elaboración de rutas senderistas que permitan acceder a estos enclaves de forma segura y respetuosa con el entorno. Quienes deseen explorar estos paisajes sobre el terreno pueden encontrar información actualizada en guías de senderismo centradas en el patrimonio rural de Gran Canaria.
Contenido original en https://www.canarias7.es/canarias/gran-canaria/villa-moya-inaugura-exposicion-arqueologia-vino-gran-20260716164122-nt.html
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